Los campos petroleros.
En una locación, la compañía que le paga es una de muchas. Saber quién responde empieza por saber quién trajo qué.
En los campos petroleros, en las norias, como les dicen muchos, el trabajador que se lastima casi nunca está parado en terreno de su patrón, usando nada más el equipo de su patrón. El operador tiene el arrendamiento y el pozo. Una compañía de servicio hace el trabajo. Otras compañías traen la arena, el agua, los químicos, los tanques y el fierro, y las compañías de transporte lo acarrean todo. Cuando algo falla, lo primero no es adivinar quién tuvo la culpa. Es averiguar quién trajo qué, quién lo controlaba y qué seguro está detrás de cada uno.
Además, el trabajo queda lejos de todo. Muchas locaciones están lejos de un hospital, las cuadrillas trabajan turnos largos y duermen en campamentos, y la escena es de alguien más. La pieza que falló, la manguera, la válvula, la línea, el tanque, hay que encontrarla y guardarla antes de que la regresen, la arreglen o la tiren.
Los números.
La extracción de petróleo y gas está entre los trabajos más mortales del país. Los investigadores federales que siguen cada muerte de trabajadores en la industria contaron 470 de 2014 a 2019. Los eventos mortales más frecuentes fueron los choques y accidentes de vehículos (26.8 por ciento), los golpes y aplastamientos con objetos y equipo (21.7 por ciento) y las explosiones (14.5 por ciento), y la tasa de muertes de la industria ha sido, históricamente, siete veces más alta que la de todos los trabajadores del país. La mayoría de los muertos, el 60.4 por ciento, trabajaba para compañías de servicio de pozos, y las muertes se concentran en Texas, cerca de una tercera parte en la Cuenca Pérmica (CDC, MMWR, 2023, en inglés).
Quién está en la locación.
El operador tiene el arrendamiento y casi siempre tiene a su propio representante en el sitio. Un contratista de perforación opera el equipo. Las compañías de servicio, la cuadrilla de frac, la de wireline, las bombas, hacen el trabajo de terminación. Los proveedores y las compañías de renta traen los químicos, los tanques y el equipo, y a veces a su propia gente para operarlo. Las compañías de transporte lo traen y se lo llevan. Cada una puede tener sus propios deberes, sus propios registros y su propio seguro, y los contratos entre ellas deciden quién asegura a quién.
Su patrón.
La primera pregunta es si su patrón tiene seguro de compensación laboral. Si lo tiene, la compensación es por lo general el único reclamo contra el patrón mismo (Código Laboral, sección 408.001, en inglés), con una puerta abierta: cuando un trabajador muere por la negligencia grave del patrón, el cónyuge y los hijos todavía pueden pedir daños ejemplares. Si el patrón se salió del sistema, es un no suscriptor, y en una demanda pierde tres defensas: que usted también fue negligente, que usted aceptó el riesgo y que la culpa fue de un compañero (empleador sin compensación laboral).
Todos los demás.
Las compañías que no son su patrón son, por regla general, terceros, y la compensación laboral no las protege. La excepción que hay que revisar es un contrato por escrito en el que una compañía más arriba en el trabajo, muchas veces la que contrató a su patrón, le proporcionó a usted la cobertura de compensación: la ley la trata como su patrón solo para la compensación, y le da el mismo escudo (sección 406.123, en inglés; Statutory Employer, en inglés). La ley de Texas le permite al trabajador lesionado reclamar daños a un tercero y seguir con sus beneficios de compensación; el seguro de compensación después tiene derecho a que le repongan lo que pagó, de lo que se recupere (sección 417.001, en inglés). Cuando falla el equipo, el fabricante responde por un defecto. La compañía que nada más lo vendió o lo surtió está protegida, a menos que aplique una de las excepciones de la ley, entre ellas que lo alteró y el cambio causó el daño, que lo instaló, o que sabía del defecto cuando lo entregó (Código de Práctica Civil y Recursos, sección 82.003, en inglés). Y cuando el reclamo es contra el dueño de la propiedad donde se hizo el trabajo, muchas veces el Capítulo 95 (en inglés) decide qué hay que probar: que el dueño controlaba cómo se hacía el trabajo, y que de verdad sabía del peligro y no advirtió adecuadamente (reclamos contra terceros).
OSHA en un pozo.
En una locación de perforación o de servicio aplican las reglas generales de OSHA para la industria; las de construcción solo cubren la preparación del sitio, y donde ninguna regla específica cubre un peligro, aplica la cláusula de deber general (OSHA, en inglés). Esas reglas exigen protección para los ojos y la cara contra químicos líquidos, ácidos o cáusticos (La careta), una evaluación de peligros por escrito, y dónde lavarse rápido dentro del área de trabajo cuando los ojos o el cuerpo pueden quedar expuestos a corrosivos (La salpicadura). El patrón tiene que reportarle a OSHA una muerte en ocho horas, y una hospitalización, una amputación o la pérdida de un ojo en veinticuatro (29 CFR 1904.39, en inglés).
Lejos de todo.
Allá en la locación, la primera llamada médica muchas veces es la de la compañía: un paramédico, una línea de enfermeras, una consulta por video. Esa llamada puede ayudar. No escoge a su doctor. En la compensación laboral de Texas, fuera de una emergencia, la primera elección del doctor tratante es de usted, de la lista aprobada o, si el reclamo está en una red certificada, de la lista de la red (El doctor de la empresa).
Sus derechos.
Avísele a su patrón que se lastimó dentro de los treinta días, por escrito si se puede; si no avisa, puede perder los beneficios, salvo excepciones como que el patrón ya lo supiera de verdad (secciones 409.001 y 409.002, en inglés). Su patrón no lo puede correr ni castigar por reclamar la compensación de buena fe ni por contratar a un abogado (Si reclamo, ¿me corren?). Si su patrón no tiene seguro de compensación, una renuncia a su derecho de demandarlo que firmó antes de lastimarse no vale, y la de después solo cuenta si cumple requisitos estrictos (Papeles que le dan en el trabajo). Y la ley federal protege al trabajador que se niega a hacer un trabajo cuando el peligro de muerte o de lesión grave es real e inmediato, pidió que lo arreglaran y no hubo tiempo de arreglarlo por los canales normales; si lo castigan por eso, tiene 30 días para quejarse con OSHA (OSHA, en inglés; El derrumbe lo explica).
Dónde.
El Eagle Ford pasa por más de dos docenas de condados de Texas, entre ellos Webb, Dimmit, Maverick, La Salle, McMullen, Live Oak, Karnes, Atascosa, Frio, Wilson, Gonzales y DeWitt (Comisión de Ferrocarriles de Texas, en inglés). Un caso de una locación de ahí casi siempre se presenta en el condado donde pasó, que es donde las páginas del Sur de Texas en este sitio dicen que pertenece. La Cuenca Pérmica, en el oeste de Texas, es donde ocurre cerca de una tercera parte de las muertes de trabajadores de la industria.
Lo primero que reviso.
La pieza que falló, antes de que regrese a la yarda: la manguera, la válvula, la conexión, el tanque, y la placa o el número de serie que traiga. Los papeles de entrega y de embarque de cualquier químico que llegó a la locación, y su hoja de datos de seguridad. El análisis de seguridad del trabajo y la evaluación de peligros por escrito. Dónde estaban el lavaojos y la regadera, y si funcionaban. Los contratos de servicio entre las compañías, que deciden quién asegura a quién. Fotos, nombres y el reporte del accidente. Entre más pronto salgan las cartas pidiéndole a cada compañía que guarde lo que tiene, más de todo esto sigue ahí.
Lo que escribo para mi gente de las norias:
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