Camiones y Tráileres.
Ochenta mil libras no tienen accidentes. Tienen causas, y yo las encuentro.
Un tráiler cargado puede pesar hasta ochenta mil libras, más de veinte veces lo que pesa su carro. Cuando pega, la física hace el resto, y la empresa de transporte lo sabe.
Un choque con un camión no es un choque de auto más grande. Es un caso contra una empresa con reguladores federales, choferes profesionales y, muchas veces, un equipo de respuesta rápida que llega a la escena antes de que usted salga del hospital, trabajando para darle forma a la historia desde temprano. Usted necesita a alguien que conozca las reglas que rigen a esa empresa y sepa cómo obligarla a cumplirlas.
Las reglas federales lo cambian todo
El transporte interestatal se rige por las Regulaciones Federales de Seguridad de Autotransporte. Limitan cuánto tiempo puede estar un chofer en la carretera, exigen que esas horas se registren electrónicamente, y fijan normas de inspección, mantenimiento y calificación del chofer. Cuando una empresa o un chofer rompe una de esas reglas y alguien sale lastimado, la violación no es solo papeleo. Es prueba de negligencia.
La prueba desaparece rápido
La prueba en un caso de camión vive dentro del camión y en los archivos de la empresa: los registros electrónicos, el módulo de control del motor que graba velocidad y frenado, el video de la cámara, el expediente de calificación del chofer, los registros de despacho y de mantenimiento. Mucho de eso se puede sobrescribir o desechar en el curso ordinario del negocio en cuestión de semanas. Una carta de preservación enviada en los primeros días, antes de que esos datos se borren, es uno de los pasos más importantes de todo el caso.
No es solo el chofer
El chofer muchas veces es lo de menos. Una empresa de transporte puede responder por la conducta del chofer en el trabajo y, por separado, por la suya propia: contratar con negligencia a un chofer no calificado, capacitarlo mal, presionarlo a correr horas ilegales, o saltarse el mantenimiento. Nombrar a la empresa, y no solo a la persona detrás del volante, es lo que deja completo un caso serio.
Lo que escribo para mi gente sobre estos casos:
La física y la prueba detrás de estos choques, desde mi escritorio:
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