Un choque por manejar borracho produce dos casos, no uno. El primero es del Estado, y termina en un veredicto de culpable o no culpable. El segundo es de la familia que resultó herida, y hace otra pregunta: quién paga, y cuánto. Son separados, pero no están aislados uno del otro. Cuando el primero termina en una condena, el segundo no empieza de cero. El hecho más difícil que necesita ya quedó establecido en la corte penal, por el veredicto de un jurado o por la propia declaración de culpabilidad del conductor.
La ocasión. Esta semana un jurado del condado de Tarrant sentenció a un total de sesenta y ocho años de prisión a un conductor condenado por cinco cargos de homicidio por intoxicación por un choque en la Interestatal 35W en Fort Worth, en agosto de 2024, en el que murieron cinco personas, tres de ellas niños, según lo que reportó CBS News Texas (en inglés) de la fiscalía de distrito. El conductor y las cinco personas que murieron están nombrados en esa cobertura y no aquí, y esta página no concluye nada sobre ningún reclamo civil. Está aquí porque una condena así cambia en silencio el terreno del caso civil que tantas veces viene después, y casi ninguna familia sabe cómo hasta que pregunta.
Lo que una condena lleva al caso civil. La Regla de Evidencia 803(22) de Texas deja entrar a un juicio posterior la evidencia de una sentencia firme de condena cuando se ofrece en un caso civil y la sentencia se dictó después de un juicio o de una declaración de culpabilidad, pero no de una declaración de nolo contendere, la condena fue por un delito grave, la evidencia se admite para probar cualquier hecho esencial para la sentencia, y no hay una apelación pendiente. El homicidio por intoxicación es un delito grave, y sus elementos son los hechos más difíciles del caso civil: que el conductor estaba intoxicado y que, por razón de esa intoxicación, causó la muerte de otra persona por accidente o error. Así, la familia que demanda por una muerte no tiene que probar desde cero que el conductor estaba borracho y que la borrachera causó el choque. La corte penal ya lo dejó resuelto, bajo el estándar más alto que tiene la ley, con la sangre que No Refusal (en inglés) explica que el Estado va y consigue. Lea también los límites de la propia regla: una declaración de nolo contendere, la de no impugnar, no cuenta, y la sentencia debe ser firme, sin apelación pendiente, que es una razón por la que el caso civil muchas veces espera. El expediente del primer proceso se vuelve la evidencia del segundo. Es el principio detrás del dicho papelito habla: la memoria se borra y las versiones cambian, pero lo que quedó asentado en una sentencia sigue siendo exactamente lo que fue.
Lo que además abre la condena. Texas pone un tope a los daños ejemplares que un jurado puede sumar para castigar a un demandado: lo que sea mayor entre el doble de los daños económicos más hasta setecientos cincuenta mil dólares de daños no económicos, o doscientos mil dólares. Pero ese tope no aplica a una acción contra un demandado al que el demandante le reclama daños ejemplares por una conducta descrita como delito grave en una lista que da la ley, y el homicidio por intoxicación está en esa lista, aunque el jurado civil todavía tiene que dar por probada esa conducta, y para eso sirve la condena; para todos los demás delitos de la lista la conducta tuvo que cometerse a sabiendas o intencionalmente, y la ley exime de ese requisito a la agresión por intoxicación y al homicidio por intoxicación. Y el conductor no es el único que puede responder. Bajo la ley de dram shop, la que hace responder a quien sirve alcohol, proveer, vender o servir una bebida alcohólica puede ser la base de una demanda bajo esa ley si se prueba que para el proveedor era evidente que la persona a la que le servía estaba obviamente intoxicada al grado de representar un peligro claro para sí misma y para los demás, y que esa intoxicación fue una causa próxima de los daños sufridos. Cuando el conductor tenía muy poco seguro o ninguno, la cobertura de motorista sin seguro o con seguro insuficiente de la propia familia, que toda póliza de auto en Texas debe incluir a menos que se rechace por escrito, es un reclamo aparte. Intoxication Manslaughter (en inglés) expone las tres puertas. El caso penal castiga. El caso civil es donde se le repara el daño a la familia, y la sentencia de al lado suele ser su prueba más fuerte.
El Parte es la sección de noticias del Expediente Nocturno: lo que pasó en las carreteras y en las cortes de Texas, reportado desde medios y agencias creíbles, sin nombres y sin conclusiones sobre investigaciones abiertas, y conectado con las páginas que explican la ciencia y la ley. Información general, no asesoría legal.