Lesiones Graves

Productos defectuosos.

Cuando un producto defectuoso causa una lesión, el fabricante y los vendedores pueden responder.

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Algunas lesiones no las causa una persona descuidada sino un producto peligroso que nunca debió llegar a manos de quien lo usaba. Cuando eso pasa, la empresa que lo hizo, y muchas veces las que lo vendieron, tienen que responder.

La ley de Texas sobre responsabilidad por productos reconoce tres tipos de defecto. Un defecto de fabricación significa que el artículo salió de la línea distinto a su diseño y peligroso. Un defecto de diseño significa que el diseño mismo era irrazonablemente peligroso y que había una alternativa más segura y viable. Un defecto de mercadeo significa que al producto le faltaban las advertencias o instrucciones necesarias para usarlo con seguridad. Un reclamo puede apoyarse en la responsabilidad estricta, que se enfoca en el producto y no en el cuidado del fabricante, y en la negligencia.

Estos son casos de documentos y de expertos. Probar un defecto exige preservar el producto exactamente como estaba, análisis de ingeniería, los propios registros de diseño y de pruebas del fabricante, y los reportes de fallas parecidas. Preservar el producto físico en sí, sin alterarlo, es muchas veces el paso temprano más importante, porque una vez que se repara, se tira o se manipula, el caso se puede perder.

Las acciones de responsabilidad por productos en Texas se rigen en gran parte por el Capítulo 82 del Código de Práctica Civil y Recursos, y por lo general aplica el plazo de dos años. Ciertos productos también están sujetos a un plazo de caducidad que puede cerrar los reclamos después de cierto número de años desde la venta, así que la línea de tiempo se revisa temprano.
Para leer en español

Lo que escribo para mi gente sobre esto:

La caducidad →
La caducidad, lo que en inglés se llama statute of repose: la prescripción pregunta cuándo empezó a correr el reloj para usted; la caducidad pregunta cuándo se le acabó a la cosa, y no le importa lo que usted sabía. Texas le da a un producto quince años desde el día en que el demandado lo vendió, con una excepción por garantía escrita, una por enfermedad latente y una salvedad para las aeronaves, donde una ley federal les da a los fabricantes de aviación general dieciocho años desde la entrega, reinicia el reloj con cada pieza reemplazada y enumera sus propias cuatro excepciones. Lo que dicen las dos leyes, por qué un reclamo muerto contra el fabricante voltea el caso hacia el operador, el dueño y el taller, y las fechas que una familia tiene que encontrar primero.
El gas silencioso →
El monóxido de carbono no tiene color ni olor, y ocupa el lugar del oxígeno en la sangre agarrándose unas doscientas veces más fuerte. Por qué los síntomas parecen gripa, por qué el oxímetro de dedo marca normal, la lesión que aparece semanas después, lo que las tormentas le enseñaron a Texas sobre los generadores, y lo que pide la ley.
Cuando el río suena, agua lleva →
Las quejas y los accidentes de antes pueden probar que el dueño ya sabía, si son del mismo problema y en condiciones parecidas.
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Cuando el carro no causó el choque pero empeoró la lesión: las normas federales, la presunción, y por qué hay que salvar el carro.
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El producto, la caja, el recibo, el manual. No lo tire y no lo arregle.
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El recibo y el manual son el papelito que habla en estos casos.
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Dos años, y para algunos productos un plazo de caducidad que cierra antes. No se duerma.
Preguntas frecuentes
¿Qué hace que un producto sea defectuoso bajo la ley de Texas?
Texas reconoce tres tipos de defecto: de fabricación (el artículo se hizo mal), de diseño (el diseño mismo era irrazonablemente peligroso y había una alternativa más segura y viable), y de mercadeo (faltaban advertencias o instrucciones). Un reclamo puede apoyarse en la responsabilidad estricta o en la negligencia.
¿Qué hago con el producto que me lastimó?
Guárdelo, y no le cambie nada. No lo repare, no lo tire y no lo desarme. El producto sin alterar es muchas veces la prueba más importante del caso, y preservarlo temprano puede ser la diferencia entre ganar y perder.

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