Productos defectuosos.
Cuando un producto defectuoso causa una lesión, el fabricante y los vendedores pueden responder.
La ley de Texas sobre responsabilidad por productos reconoce tres tipos de defecto. Un defecto de fabricación significa que el artículo salió de la línea distinto a su diseño y peligroso. Un defecto de diseño significa que el diseño mismo era irrazonablemente peligroso y que había una alternativa más segura y viable. Un defecto de mercadeo significa que al producto le faltaban las advertencias o instrucciones necesarias para usarlo con seguridad. Un reclamo puede apoyarse en la responsabilidad estricta, que se enfoca en el producto y no en el cuidado del fabricante, y en la negligencia.
Estos son casos de documentos y de expertos. Probar un defecto exige preservar el producto exactamente como estaba, análisis de ingeniería, los propios registros de diseño y de pruebas del fabricante, y los reportes de fallas parecidas. Preservar el producto físico en sí, sin alterarlo, es muchas veces el paso temprano más importante, porque una vez que se repara, se tira o se manipula, el caso se puede perder.
Lo que escribo para mi gente sobre esto:
La ciencia y el oficio detrás de estos casos, desde mi escritorio:
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