La mayoría de los choques se pelean por quién tenía el paso. Un choque por alcance se pelea por el espacio entre dos carros, y si el conductor de atrás guardó el suficiente para poder frenar.
La cuenta. Las autoridades federales contaron un promedio de 1.75 millones de choques por alcance al año entre 2016 y 2019, en su regla sobre el frenado automático de emergencia (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras, en inglés). También es el choque que más rápido se llama leve.
Lo que dice la ley. Texas mide el espacio con el frenón, no en carros. El conductor que sigue a otro vehículo tiene que mantener una distancia libre asegurada entre los dos, de modo que, tomando en cuenta la velocidad, el tráfico y las condiciones del camino, pueda detenerse con seguridad sin chocar con el vehículo de adelante (Código de Transporte, Sección 545.062, en inglés). El espacio que alcanza a treinta en una calle seca no alcanza a setenta bajo la lluvia.
Lo que hace la ley con eso. Al revisar la misma regla en su versión anterior, la Corte Suprema de Texas recordó que una ley que le exige al conductor avanzar con seguridad le impone un deber de cuidado razonable, y que por eso no procede una instrucción de negligencia per se, y confirmó que se negara esa instrucción (Louisiana-Pacific Corp. v. Knighten, en inglés). Así que un choque por alcance no es el caso de la luz roja que describe Negligence Per Se (en inglés). El jurado decide si el espacio era seguro, y por eso el conductor de atrás casi siempre tiene la culpa, pero no siempre: un frenón repentino o una luz de freno fundida pueden pasar parte de la culpa al carro de adelante (Comparative Fault, en inglés).
Lo que dice el cuerpo. El cuello es donde se paga el espacio que faltó. Cuando a un carro le pegan por detrás, el asiento empuja el cuerpo hacia adelante antes de que la cabeza lo pueda seguir, y el cuello se dobla en la forma que describe The S-Curve (en inglés). En estudios con cadáveres, esa forma rebasa lo que la literatura médica llama los límites fisiológicos del movimiento de la columna, y puede lesionar las articulaciones facetarias, los ligamentos, las raíces nerviosas, los discos y los músculos del cuello (StatPearls, en inglés). Nada de eso se ve en la defensa del carro, y tampoco el cambio de velocidad que absorbió el cuerpo, el Delta-V (en inglés). Antes de llamar le contesta al ajustador que le señala la defensa del carro.
Aquí no se nombra a nadie, y nada en esta página decide un choque en particular. El choque que todos llaman leve lo deciden dos cosas que ninguna defensa de carro enseña: el espacio que el conductor de atrás tenía que guardar, y lo que pasó el cuello de adelante cuando ese espacio no se guardó.
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