Un carro que se queda en la autopista convierte a su conductor, por unos minutos, en lo único para lo que una autopista no está hecha: una persona a pie. Tarde el sábado en la noche, en Houston, un hombre cuya troca se había quedado sin gasolina cruzó la East Freeway (la I-10 Este) para conseguir combustible y murió atropellado al regresar a ella. Unas horas antes, un hombre que caminaba entre los carriles de la Gulf Freeway (la I-45), cerca de Baybrook Mall, murió atropellado. Y mientras la policía tenía cerrada la East Freeway para atender ese choque, un conductor le pegó a una patrulla, y el oficial que iba adentro terminó en el hospital.
La cuenta. Texas perdió a 695 personas a pie en 2025, más o menos un 10 por ciento menos que las 772 del año anterior, en un año en que murieron 3,769 personas en sus carreteras. En las cifras del estado para 2024, las personas a pie estuvieron en cerca del uno por ciento de los choques en Texas y fueron cerca del 19 por ciento de los muertos. Rara vez son el choque, y demasiadas veces son el muerto.
Lo que dice el patrón. Una autopista está diseñada suponiendo que nadie va a estar parado en ella. A 65 millas por hora, un carro recorre unos 95 pies cada segundo, así que los últimos dos segundos antes de un impacto, donde según The Reaction (en inglés) pasa todo lo que importa, son casi 200 pies de camino. Una persona en un carril oscuro también es lo único que un conductor en la autopista no va buscando, y el ojo puede caer sobre lo que el cerebro no está buscando sin registrarlo; de eso trata Looking, Not Seeing (en inglés). Cuando llega el carro, el cuerpo lo recibe como lo describe The Wrap and the Ground (en inglés): la defensa, el cofre y luego el pavimento, y en una autopista el siguiente carro puede venir a unos segundos; la policía dijo que, al parecer, al hombre de la Gulf Freeway lo atropellaron más de una vez. Una patrulla parada a lo ancho de los carriles con las luces prendidas corre una versión del mismo peligro: un carro detenido en un carril vivo está tan seguro como la atención del conductor que viene detrás.
Lo que hace la ley. Texas no disculpa al conductor porque la persona a pie no debía estar ahí. Todo conductor tiene que tener el debido cuidado para no atropellar a un peatón en el camino, tocar el claxon cuando haga falta, y tomar las precauciones debidas al ver a un niño o a una persona visiblemente confundida o incapacitada en el camino (Código de Transporte, sección 552.008, en inglés). La persona a pie también tiene reglas. Donde no hay banqueta, el peatón que camina a lo largo de una carretera tiene que ir, si se puede, por el lado izquierdo del camino o por el acotamiento, de frente al tráfico que viene (sección 552.006), y a quien cruza los carriles de una autopista de noche le van a pedir que cargue una parte de la culpa. Texas reparte la culpa en porcentajes, y una parte mayor al cincuenta por ciento impide cobrar (Comparative Fault, en inglés). Es una pelea de verdad, no un resultado seguro: la velocidad, la atención al camino y la iluminación entran en la balanza. El oficial tenía una regla propia que lo protegía. El conductor que se acerca a una patrulla, una ambulancia, una grúa o un vehículo del departamento de carreteras detenido con las luces prendidas tiene que salirse del carril de al lado o bajar a 20 millas por hora menos que el límite, y romper esa regla es una infracción, más grave cuando alguien sale herido (sección 545.157). Y el conductor que atropella a una persona y se va rompe otra ley aparte, la de A la fuga.
Si su carro se queda en la autopista. El consejo del Departamento de Seguridad Pública (DPS) es orillarse lo más lejos posible de los carriles, prender las intermitentes, bajarse por el lado del pasajero, lejos del tráfico, y, si se puede, quedarse con el vehículo hasta que llegue un oficial uniformado, sobre todo de noche o con mal tiempo; su línea de ayuda para automovilistas varados es el 1-800-525-5555 (DPS, en inglés). En el condado de Harris, el Programa de Asistencia al Automovilista de la oficina del sheriff lleva gasolina, cambia llantas ponchadas, pasa corriente a la batería y quita de la autopista los carros varados sin costo, las 24 horas entre semana, salvo los días feriados del condado; el número es 713-CALL-MAP, o 713-225-5627 (HCSO, en inglés). Y el programa Tow and Go de Houston remolca sin costo un carro descompuesto fuera de una autopista de la ciudad a un lugar seguro cercano, siempre que no lo hayan dejado solo (Ciudad de Houston, en inglés). Nada de eso sirve después. Todo vale la pena saberlo antes de que se acabe la gasolina.
Aquí no se nombra a nadie, y nada en esta página decide un choque en particular. El Parte guarda el registro de lo que dicen los números sobre las carreteras, junto a las páginas que explican por qué el deber del conductor con una persona a pie no se acaba donde se acaba la banqueta.
El Parte es la sección de noticias del Expediente Nocturno: lo que pasó en las carreteras y en las cortes de Texas, reportado desde medios y agencias creíbles, sin nombres y sin conclusiones sobre investigaciones abiertas, y conectado con las páginas que explican la ciencia y la ley. Información general, no asesoría legal.