Qué significa

Decir la verdad puede ser incómodo, pero nunca es un error. Lo que incomoda hoy se arregla; lo que se esconde hoy explota mañana.

La verdad no peca, pero incomoda. A tu abogado cuéntale lo incómodo primero. Es lo único que no puede defender si no lo sabe.

Lo incómodo tiene lista. La lesión vieja en la misma espalda. El arresto de hace años. El cinturón que no traías puesto. El mensaje que mandaste un minuto antes del choque. La pregunta de papeles que no quieres que salga. Todo eso da pena contarlo, y todo eso lo va a encontrar el otro lado, porque encontrarlo es su trabajo. La única pregunta es si tu abogado lo oye de ti, en su oficina, o de ellos, en una declaración jurada, frente a todos.

Lo que le cuentas a tu abogado está protegido. Esa es la regla más vieja de la profesión, y existe justo para esto: para que puedas decir lo feo sin miedo. Contado a tiempo, lo incómodo se maneja. Se explica, se pone en contexto, se prepara. Contado tarde, deja de ser un hecho y se vuelve una mentira por omisión, y un jurado perdona un hecho mucho más fácil que una mentira.

Así que en la primera cita, cuando te pregunten si hay algo más, no digas que no. Di lo que te dé más pena. Ese es el punto donde tu caso deja de tener sorpresas.

Lo que incomoda hoy se arregla. Lo que se esconde hoy explota mañana.

Este dicho es una reflexión general; no describe ni promete el resultado de ningún caso. Cada caso depende de sus propios hechos y de sus propios plazos. Información general, no asesoría legal.