El que no responde está aceptando. Hay silencios que protegen y silencios que regalan el caso, y la diferencia es saber ante quién callar y ante quién no.
El que calla, otorga. Este dicho parece pelearse con el de la boca cerrada, y no. Los dos son ciertos. Todo depende de ante quién callas.
Ante la aseguradora del otro conductor, calla. No estás obligado a darle una declaración grabada y cada palabra tuya es material para pagarte menos. Ese silencio protege. Pero hay tres silencios que otorgan, y el primero es el reporte de policía. El oficial llegó después del choque, oyó dos versiones y escribió una en minutos. Si esa versión está mal, tu nombre en el cuadro equivocado, la dirección de un carro al revés, un testigo que no aparece, y no dices nada, el papel se queda así para siempre. El reporte no es una sentencia y en un juicio no decide nada por sí solo, pero es el primer documento que todos leen. Se puede pedir una corrección o un suplemento al departamento que lo hizo, con pruebas en la mano. Se hace pronto y por escrito.
El segundo silencio es el aviso al gobierno. Cuando el responsable es una ciudad, un condado o el estado, por la calle, la señal, la barrera o un vehículo oficial, la ley exige un aviso formal por escrito dentro de seis meses, y algunas ciudades lo piden antes. Sin ese aviso, el caso muere aunque tenga razón. Ahí el que calla no otorga: pierde.
El tercero es el plazo. Dos años para la mayoría de los reclamos por lesiones en Texas, contados desde el día del choque. El silencio de dejar pasar el tiempo es el más caro de todos porque no se nota hasta que ya no tiene remedio. Así que la regla completa es esta: boca cerrada con el que te quiere sacar palabras; boca abierta, por escrito y a tiempo, con el papel que está mal, con el gobierno que debe recibir aviso y con el reloj que ya está corriendo.
Calla ante el que te quiere grabar. Habla, por escrito, ante el papel que está mal y el plazo que corre.
Este dicho es una reflexión general; no describe ni promete el resultado de ningún caso. Cada caso depende de sus propios hechos y de sus propios plazos. Información general, no asesoría legal.