Qué significa

Cuando algo de verdad importa, apurarse es la manera más segura de llegar tarde. Ir con calma y sin parar es la forma más rápida de llegar bien.

Despacio, que llevo prisa. Suena a broma y es de las frases más serias que hay. Cuando de verdad importa, apurarse es la manera más segura de llegar tarde.

Lo dicen los cirujanos, los pilotos y los albañiles viejos, y todos quieren decir lo mismo: el que tiene prisa de verdad no corre, porque correr es la forma más rápida de tener que empezar de nuevo. Después de un choque todo empuja a correr. La aseguradora del otro llama a las cuarenta y ocho horas. El cheque aparece antes que el diagnóstico. El cuerpo duele, las cuentas llegan, el carro está en el corralón. Cada cosa grita que esto se resuelva ya.

La prisa del otro lado no es tu prisa. Ellos corren porque un caso cerrado en la semana dos les cuesta mucho menos que un caso entendido en el mes seis. Tú llevas prisa por otra cosa: por sanar, por saber qué te pasó, por no dejar nada tirado. Y eso se hace despacio. Ve al doctor. Guarda cada papel. No firmes nada que no entiendas. Pregunta.

Llevar prisa sí significa una cosa: saber que el reloj existe. La ley tiene plazos, y el más conocido en Texas es de dos años para la mayoría de los reclamos por lesiones. Dos años no es mañana, pero tampoco es nunca. El que sabe eso camina con rumbo. El que no lo sabe, o corre en círculos o se queda dormido.

El que va despacio con rumbo llega antes que el que corre sin él.

Este dicho es una reflexión general; no describe ni promete el resultado de ningún caso. Cada caso depende de sus propios hechos y de sus propios plazos. Información general, no asesoría legal.