Mija, aprende a estar bien contigo misma. La mujer que no le tiene miedo a la soledad no la puede atrapar nadie.
Óyeme esto porque es de las cosas más importantes que te voy a decir: mucha gente aguanta lo que no debe aguantar por puro miedo a quedarse sola. Se quedan donde las tratan mal, callan lo que deberían gritar, aceptan las migajas, todo por no estar solas. Y el que sabe que tú le tienes ese miedo, te agarra de ahí y no te suelta.
Por eso quiero que aprendas temprano a disfrutar tu propia compañía. A pagar tus cosas. A tomar tus decisiones sin pedir permiso. A sentarte contigo misma en silencio y estar en paz. Cuando aprendes eso, algo cambia para siempre: ya no necesitas a nadie, y entonces al que escojas, lo escoges porque quieres, no porque tienes.
Esa es la diferencia entre una mujer libre y una mujer atrapada. La libre puede decir "hasta aquí" y levantarse, porque estar sola no le da miedo. La atrapada se queda, aunque le duela, porque la soledad le da más miedo que el maltrato. No seas nunca la segunda.
No te digo que andes sola por la vida, mija. Te digo lo contrario: que llegues a la gente completa, no a medias, no por necesidad. El que te quiera de verdad va a querer estar contigo, no que dependas de él. Cárgate sola primero. Después, lo demás es tuyo por elección, y lo que se escoge libre siempre vale más.
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