Mi padre crió mujeres fuertes. A sus hijas, a sus nietas, a las niñas de su salón cuando fue maestro, y después a la gente que dirigió, a todas les dejó lo mismo: que se pararan derechas y que no dejaran que nadie las hiciera menos.
Fue maestro de primaria, y años después dirigió a todos los choferes de autobús de un distrito. La gente lo quería, y yo vi por qué toda mi vida. Era compasivo, le importaba la gente de verdad, pero era directo, y nunca le pidió a nadie algo que él no hiciera primero. Es el hombre más responsable que he conocido, hasta el día de hoy. Y con toda esa fuerza, era lento para enojarse, casi imposible de hacer enojar. Esa es la clase de fuerza que enseñaba: la que no necesita gritar.
Porque no hablaba de la fuerza como dureza. Un corazón duro no es fuerza; es miedo con armadura. La fuerza que él enseñaba era otra: saber quién eres, mantenerte en pie, y no encogerte ante nadie. Se puede ser dulce y ser fuerte a la vez. Esa, la del corazón suave y la mente firme, es la única que de verdad dura.
Mija, el mundo va a tratar de hacerte chiquita. Alguien va a alzar la voz para que tú bajes la tuya. Alguien va a querer que dudes de lo que viste con tus propios ojos, de lo que sabes que es verdad. Ahí se prueba lo que tu sangre te dejó. No se trata de gritar más fuerte que nadie. Se trata de no moverte ni un paso de tu verdad.
Y el día que alguien te haga daño y te digan que te quedes callada, que no hagas ruido, que así son las cosas, acuérdate bien: quedarse callada por miedo no es ser fuerte. Ser fuerte es pararte, buscar ayuda, y exigir que las cosas se hagan bien. La mujer fuerte no es la que lo aguanta todo en silencio. Es la que sabe cuándo hablar, y no se deja.
A sus hijas y a sus nietas les enseñó esto mejor que a nadie, y yo trato, cada día, de ser como él. No siempre lo logro. Pero lo intento, y hoy te lo paso a ti con las mismas palabras que oí toda la vida: sé fuerte. No dura. Fuerte. Párate derecha. Y que nadie, nunca, te haga menos. Porque eso, mija, no te lo puede quitar nadie.
Para sus hijas y sus nietas. Y para él.
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