Qué significa

Es mejor tomar precauciones antes que arrepentirse después. Con la póliza de seguro, prevenir es leer la parte que casi nadie lee.

Más vale prevenir que lamentar. Todo el mundo lo dice. Casi nadie lo aplica a su póliza de seguro hasta que ya es tarde.

La mayoría de la gente compra el seguro del carro pensando en el otro: en lo que la póliza va a pagar si usted le pega a alguien. Pero la parte de la póliza que más le importa a usted es la que casi nadie lee: la cobertura contra el conductor sin seguro o con seguro insuficiente. En Texas, muchísimos conductores andan sin seguro o con el mínimo. Si uno de ellos lo lesiona a usted, la póliza del otro no alcanza para nada, y lo único que queda entre usted y las cuentas del hospital es su propia cobertura.

Esa cobertura se llama UM y UIM. Cuesta poco comparada con lo que protege. Y la ley de Texas obliga a la aseguradora a ofrecérsela: si usted no la tiene, es porque alguien la rechazó por escrito, a veces sin explicarle qué estaba rechazando.

Prevenir, aquí, es una llamada. Pida su póliza. Busque las letras UM y UIM. Si no están, pregunte por qué. Si están, mire los límites. Ese número decide, el día del choque, si su caso tiene con qué o no.

Lamentar es lo que pasa en mi oficina cuando alguien llega con una lesión seria, un conductor sin seguro del otro lado, y una póliza propia que rechazó esa cobertura para ahorrarse un poco al mes. No hay abogado que arregle eso después. Hay que arreglarlo antes.

Esta página es información general y no constituye asesoría legal. Cada caso depende de sus propios hechos; consulte sobre el suyo directamente.