Qué significa

La experiencia vale más que la astucia. El que ha visto mil veces la misma historia ya sabe cómo termina, y eso pesa más que ser listo.

Más sabe el diablo por viejo que por diablo. El ajustador que te llama no es más listo que tú. Es que ya hizo esta llamada diez mil veces.

Él conoce el guion completo. Sabe que un cheque en la semana dos cierra casos que en el mes seis se verían muy distintos. Sabe que la gente adolorida quiere que esto se acabe. Sabe que la renta se vence, que el carro no arranca, que nadie quiere pleito. No necesita engañarte. Solo necesita esperar a que la vida haga presión, y ofrecer justo cuando duele.

Contra eso no se gana con astucia. Nadie le gana al que sabe por viejo siendo un poco más listo por un día. Se gana con alguien que también es viejo en esto: que ha visto el mismo guion desde el otro lado de la mesa, que sabe qué pregunta viene después de cuál, y que no se impresiona con la primera oferta porque ya sabe lo que hay detrás.

Por eso la experiencia que importa no es la de los anuncios. Es la de haber estado en la sala cuando el guion falla, cuando el caso llega a un jurado y el ajustador ya no está. El diablo sabe por viejo. Que el tuyo también.

Al que sabe por viejo no se le gana con trucos. Se le gana con años.

Este dicho es una reflexión general; no describe ni promete el resultado de ningún caso. Cada caso depende de sus propios hechos y de sus propios plazos. Información general, no asesoría legal.