Un obispo la atacó por escrito, escondido detrás de un nombre falso. Ella le contestó con su nombre y con la mejor defensa que se ha escrito en este continente.

Sor Juana nació en un pueblo del valle de México, en la Nueva España, hija natural, sin apellido de peso y sin derecho a una universidad porque era mujer. Aprendió a leer de niña en los libros de su abuelo. Se metió de monja al convento de San Jerónimo, en la Ciudad de México, porque el convento era el único lugar donde una mujer podía tener una celda llena de libros y tiempo para pensar. Y ahí escribió lo que hoy todavía se lee: poemas, teatro y el Primero sueño.

En 1690 escribió una crítica a un sermón famoso. El obispo de Puebla la publicó sin pedirle permiso y le puso al frente una carta firmada como Sor Filotea de la Cruz, una monja inventada, donde le decía que dejara los estudios y se dedicara a lo suyo. Un hombre con poder, escondido detrás de un nombre de mujer, diciéndole a la mujer más brillante de su tiempo que se callara.

Ella no se calló. Tres meses después escribió la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz. Firmó con su nombre. Y en vez de pedir perdón, argumentó. Con la Biblia, con la historia, con la lógica, mostró que una mujer tiene derecho a estudiar y a pensar, y que negárselo no era humildad sino miedo. Es el primer escrito de este hemisferio que defiende ese derecho. Lo escribió una monja mexicana en 1691.

Por qué está aquí. Porque así se contesta un ataque. No con gritos. Con el nombre propio, con argumentos que el otro no puede rebatir, y con la calma de quien sabe que tiene la razón. Cuando te ataquen por escrito, y en un pleito te van a atacar por escrito, acuérdate de ella. Lee despacio, contesta punto por punto, y firma.

También escribió los versos de Hombres necios que acusáis, un poema que les dice a los hombres que juzgan a las mujeres por lo mismo que ellos provocan. Trescientos años después sigue doliendo, porque sigue siendo cierto.

Sor Juana Inés de la Cruz (Juana Ramírez de Asbaje, c. 1651, San Miguel Nepantla; 1695, Ciudad de México), monja jerónima, poeta y pensadora; autora de la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz (1691) y del Primero sueño. Esta página es una reflexión de carácter histórico y no constituye asesoría legal.