Salvador Sánchez peleaba con la cabeza tanto como con las manos. Por eso, más de cuarenta años después, todavía es un maestro.
Fue campeón mundial de peso pluma. En febrero de 1980, muy joven, le quitó el título al americano Danny "Little Red" Lopez, y se lo quitó por knockout. De ahí defendió su corona una y otra vez, contra los mejores de su tiempo. Paró al puertorriqueño Wilfredo Gómez, que venía invicto y prometiendo comérselo. Venció a un joven Azumah Nelson en la que sería su última pelea. Cerró su carrera con cuarenta y cuatro triunfos, una sola derrota y un empate.
Pero no se hizo grande por pegar más fuerte que nadie. Se hizo grande por lo que traía adentro. Se le recuerda por unos pulmones de acero, por una condición que no se acababa nunca, por una defensa inteligente y una calma rara arriba del ring. Mientras el otro se cansaba y perdía la cabeza, Sánchez seguía tranquilo, midiendo, esperando su momento. Ganaba en los asaltos largos lo que otros perdían por confiados. Esa es la primera lección: la fuerza sin control se gasta; la fuerza con cabeza dura hasta el final.
Murió muy joven, a los veintitrés años, en un accidente de auto en 1982, con sus mejores peleas todavía por delante. Y aun así dejó algo que sirve para cualquier batalla, incluida la de una corte. El que gana no siempre es el que golpea primero ni el que grita más fuerte. Es el que llegó preparado, el que aguanta el asalto largo, el que no pierde la calma cuando el otro sí. En un juicio, como en el ring, la preparación es la que pega al final.
Sánchez es de los nuestros: espíritu de guerrero, sí, pero con inteligencia y con clase. Nunca necesitó faltarle al respeto a nadie para ser el mejor. Peleaba duro y se conducía con dignidad. Por eso lo recordamos, y por eso abre esta sección. Los Maestros: los que nos enseñan a pelear bien, con fuerza y con cabeza, hasta el último round.
Salvador Sánchez (1959-1982), campeón mundial de peso pluma del Consejo Mundial de Boxeo; entre sus victorias están Danny Lopez, Wilfredo Gómez y Azumah Nelson; récord profesional 44-1-1. Ingresó al Salón Internacional de la Fama del Boxeo en 1991. Información deportiva de dominio público; esta página es una reflexión y no constituye asesoría legal.